Mundo ficciónIniciar sesiónEl estudio de Damien, dentro del penthouse, siempre imponía respeto. Con sus ventanales de piso a techo que dejaban ver la ciudad iluminada como un océano de luces, parecía un santuario donde solo reinaban el poder y el control. Dentro, la madera oscura, el cuero y el whisky impregnaban el aire con un aroma masculino, envolvente.
La puerta estaba entreabierta. Sophie pasó por el pasillo con la intención de regresar a su habitación, pero se detuvo al escuchar voces graves. Reconoció de







