Una noche muy pesada para Andalucía, aparte que no pudo ir a la universidad a sonreír con sus amigos. Tampoco había recibido noticias de su jefe durante todo el día desde que amaneció.
Estaba en su semestre final, donde solo faltaba poco para asignarla a cualquier empresa y hacer sus pasantías y lograr su sueño.
La tarde avanzaba lenta, cálida, dorada. Los rayos del sol atravesaban los cristales de la galería principal y se deshacían sobre la alfombra como un manto tibio. En el centro del saló