El sol del mediodía caía vertical sobre los jardines de la mansión Santillana, haciendo brillar las hojas húmedas tras el último riego. Dentro de la casa, Ana Lucía organizaba algunas de las tareas de la tarde, con la mente aún en la conversación que había tenido con Francisco esa mañana. Algo no terminaba de calzar… y la expresión de Emma al salir rumbo al colegio no se le iba de la cabeza.
El sonido del timbre principal la sacó de su concentración. Caminó hasta la puerta, limpiándose las mano