Gul estaba perdida y lo sabía, el juegos había terminado, ella en verdad lo había arruinado, tendría que haberse conformado simplemente con Saimon, pero la avaricia pudo más, no supo en qué momento se volvió codiciosa, simplemente así fue, y ahora solo le quedaban afrontar las consecuencias.
—Espera.
Dijo con verdadero terror tomando la mano de Olivia, quien estaba a punto de ponerse en pie.
— Yo puedo explicarlo todo.
Aseguró Gul viéndola con los ojos cubiertos de lágrimas, aunque en esta ocas