Amir quiso buscar la verdad en sus ojos, quizás si hubiese tenido un poco más de tiempo lo hubiese conseguido, pero la necesidad de estar al lado de Olivia era tan fuerte, tan avasalladora, porque el diablo necesitaba el paraíso que solo el hecho de sentir el aroma de su diosa envolverlo en sueños le podía brindar.
—Sería bueno que le avises a tu rostro Jamil, porque en verdad parece que hubieses visto un muerto.
—Sí ese fuese el caso, no estarías sonriendo Amir, al menos ese respeto le doy a l