Saimon no había consumido absolutamente nada, ni siquiera una gota de alcohol en el club del infierno, no tenía excusas de droga alguna en su sistema, mucho menos que el alcohol influenciar a sus decisiones, aunque no negaría que no tenía idea de lo que estaba haciendo, porque jamás se había sentido atraído por un hombre, o al menos eso pensaba unas horas atrás.
Y es que en su desesperación por conseguir asi sea una mirada de Jamil, su mente le mostró aquello que quizás no había tenido tiempo d