La valentía, al igual que el enfado que Gul mostraba en su rostro desapareció al instante, para darle paso a una palidez casi enfermiza, todo se estaba saliendo de control, quizás había querido abarcar más de lo que realmente podía controlar, quizás su pecado era la avaricia, tendría que haberse conformado simplemente con Saimon, ahora estaba más que claro, tanto así que incluso quizás hasta lo perdí a él.
Y mientras Gul desaparecía de la vista de todos, una vez más llorando, Alejandra se encar