Las manos de Olivia, se movían ágiles, suaves, pero con precisión, una de ellas masajeaba los testículos del CEO, mientras que, con la otra, subía y bajaba, por ese pedazo de extensión de carne, que no era capaz de introducir en su boca, su esposo realmente tenía una boa en lugar de pene, y la curvy no podía estar más satisfecha con aquel hecho.
Su lengua se arremolinaba por la cabeza rosada del CEO, provocando que Amir jalar un poco más su cabello, aunque por supuesto que Olivia no pensaba lib