La noticia se expandió como pólvora encendida. La imagen de Aníbal Suárez en la portada de todos los diarios, con el titular que lo acusaba de haber negado un hijo ilegítimo, corría de boca en boca. En la mansión reinaba un caos silencioso, donde cada mirada cargaba sospechas y cada respiración parecía más pesada.
En el departamento de Juana, Greicy acababa de llegar, con el rostro descompuesto. Había salido huyendo de la mansión en cuanto supo del escándalo, buscando refugio en la única person