El dolor de la traición.

El taxista asintió, la llevó a un modesto hotel pero pintoresco, ahí Andy, pasó la noche, una noche hundida en el infierno del desamor y abandono.

Esta era la primera noche que pasaba fuera de la villa que había compartido con Marco. No supo a que horas de la madrugada el cansancio por tanto llorar la había vencido.

A primera hora de la mañana las fotografías de Marco Cienfuegos, cenando en familia con Carolina Minelli, eran tendencia en redes, todo el mundo empresarial hablaba del tema, los cibernautas comentaban que hacían una linda pareja, ambos eran tan atractivos que compaginaban perfectamente.

Sin una llamada, o un mensajero, Andy, se daba cuenta de que el CEO, no había vuelto a casa, él ni siquiera se había dado cuenta de que ella se había marchado.

Andreina, abrió la notificación con un dedo tembloroso, y entonces vió.

"¡Confirmada la relación entre el exitoso CEO Cienfuegos, y la hermosa y talentosa directora de proyectos de la compañía Cienfuegos. Una pareja espectacular!"

El golpe en el estómago que sintió Andreina, apenas la dejaba respirar. Dos lágrimas calientes rodaron por su rostro, apretó sus manos en puños, comprendió que su amor y devoción hacia ese hombre, no había sido más que un error. Se había perdido a ella misma amando a un prometido frío y despiadado que nunca valoró su amor.

— ¿Entonces fue todo real? Te has ido con ella, Marco. Está bien, pero no te arrepientas de tu decisión, porque no habrá marcha atrás, jamás volveré a tu lado.

La pelinegra sintió que por su mejilla resbalaba una caliente lágrima, se la quitó con él antebrazo rápidamente. Ahora sería madre, debía ser fuerte y seguir su camino, No lloraría más por un hombre que no valía la pena.

— Bebé, solo serás de mamá.

Andreina había pensado que eso sería todo con Marco, que cada quien tomaría caminos diferentes. Ella no espero que le enviara un mensaje tan desalmado.

"Andreina, hoy por la noche será la fiesta de mi compromiso con Carolina, necesito que asistas como una vieja amiga. Ella me ha pedido que te invite, no sabe nada acerca de lo nuestro, así que tiene buenas intenciones.

La miss de música, respondió sintiendo los ojos ardiendo, pero no lloró.

— Lo siento, estaré ocupadas no iré a tu fiesta de compromiso, después de todo mi presencia no es relevante.

En la pantalla de dibujaron unos cuantos puntos, era Marco, escribiendo un mensaje.

— Te daré cinco millones de dólares si asistes.

Carolina Minelli, había insistido en que Andreina asistiera, dijo que como amiga del novio, debía de estar ahí felicitandolo. Marco, cumplía todos sus caprichos por pequeños que estos fueran, más todavía desde que se enteró de su embarazo.

Era increíble que después de haber tenido una relación con ella y engañarla, Marco, todavía le pidiera asistir a celebrar su compromiso con otra mujer. Pero pensando en que ya no volvería a esa relación, aceptó por si hijo, con ese dinero podría darle una buena vida.

— Acepto. Envíame los datos.

El mensaje fue seco, sin pizca de celos, ni reclamos. El importante CEO, creyó que Andreina lo amaba tanto que se había calmado y lo dejaría pasar. De todos modos no quería perderlo, ¿Cierto?

(...)

Por la tarde Andreina se obligó a levantarse de la cama para ir a la escuela. Sus alumnos apenas la vieron se acercaron a saludarla.

— Miss Ferreira, ¿Como sigue de salud? Se ve un poco pálida.

Cómo no estarlo si había pasado una noche terrible, pensó la maestra. Andy, era jóven, pero había conseguido el puesto de miss, gracias a su enorme talento.

— Estoy mejor, gracias, hoy vamos a tomar clases de partitura de piano.

Esa tarde cuando tocó el piano para enseñar a sus alumnos, Andreina lo hizo con un sentimiento diferente al de siempre, dejó que su dolor y tristeza fluyera a través de sus dedos.

Cuando terminó la pieza sus alumnos seguían hipnotizados por la forma en que ella había transmitido tantos sentimientos. Incluso el hombre que la escuchaba detrás de la puerta, puedes sentir su dolor.

Alejandro Rodríguez, venía dispuesto a llevársela de Italia, protegerla de lo que sea que le estaba haciendo tanto daño. Después de todo él era el hombre con el que la familia Ferreira había pactado un matrimonio desde que eran apenas unos niños.

(...)

En esos momentos en la compaloa Cienfuegos, una arrogante pelirroja entraba a la oficina de presidencia, ya todos sabían por fin de su relación y que se casarían en quince días.

— Ya está todo listo para la fiesta de compromiso de esta noche, tus padres están felices por nuestra unión, saben que hacemos una mancuerna espectacular. — Carolina, rió orgullosa, había conseguido su objetivo, atrapa le al CEO Cienfuegos.

La bella ejecutiva había planeado cada paso para hacer caer en sus encantos a Marco. Fue una noche al terminar una reunión con unos socios, que el alcohol hizo lo suyo, unos besos, unas caricias, y después una noche de sexo apasionado.

— Ven aquí, eres perfecta para ser la señora Cienfuegos, y llevar a mi hijo.

El hombre con mirada llena de excitación, levantó la falda de la mujer y la sentó a horcajadas sobre él. Ella era una belleza que lo tenía adicto a sus encantos.

La oficina se llenó de gemidos y jadeos entrecortados. Marco y Carolina, estaban entregados a la pasión, y a sus ambiciones.

(...)

En la escuela de música, el poderoso magnate Rodríguez, estaba a punto de entrar a presentarse, puso su mano en el picaporte para abrir la puerta, su prometida tenía que saber que él estaba ahí, y que había venido a reclamar lo que consideraba suyo.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP