Encontré a mi prometida.
A punto de abrir la puerta, el CEO Rodríguez, recibió una llamada de la compañía. Salió a responderla y se marchó rápidamente, había surgido una emergencia.
— Andreina, volveré. — Susurró para él el magnate antes de abordar su Maybach, y que sus guardaespaldas lo siguieran.
Por la noche Andreina, se vistió y salió del hotel en un taxi, había ido de compras y había gastado todos sus ahorros en un elegante vestido, no se iba a presentar a la fiesta en harapos.
Al exclusivo salón al que s