Estoy embarazada de tu bebé.
Los invitados de inmediato voltearon hacia donde se había escuchado la bofetada. Andreina, tenía el rostro de lado, ella se había llevado la mano a la mejilla.
— ¡Perra, solo viniste a poner en duda el amor que Marco, siente por mi! ¿Quién eres tu para mí prometido si no una mujer que siempre ha estado enamorada de él, pero el CEO Cienfuegos, un hombre de tan alto estatus, nunca podría fijarse, y mucho menos casarse con una son nadie como tú!
A Andreina le dolía más la humillación que el