84. El mapa del velo
La lluvia caía leve sobre los tejados de Umbralis, apenas un murmullo que acompañaba el silencio profundo del Archivo. Las luces estaban apagadas, salvo una lámpara portátil que Rylan había llevado desde su habitación. Parpadeaba de vez en cuando, como si protestara por la vigilia.
Lía hojeaba un tomo grueso de cubierta desgastada, con dedos manchados de polvo. Liora, más allá, observaba en silencio la vitrina donde días atrás había sentido la presencia. Esa puerta que no existía a la luz del d