51. La grieta en la Luna
El cielo se tiñó de un gris opaco mientras Ailén guardaba los últimos pergaminos en su mochila. Raven la observaba en silencio desde la entrada del viejo invernadero. Sus ojos dorados, usualmente cargados de intensidad, lucían apagados. Ambos sabían que el viaje al Bosque de Grelan no solo era una misión para salvar el equilibrio mágico... era también una prueba de su vínculo.
-- ¿Lista? -- preguntó Raven al fin, con voz baja.
-- Lo estaré cuando tú lo estés -- respondió Ailén, dándole una últi