101. Promesas bajo las estrellas
La noche había caído sobre Cárselin con una suavidad casi irreal, como si el cielo mismo quisiera cubrirlos con un manto cálido y protector. Las estrellas titilaban como faroles distantes, y la brisa traía el susurro de los árboles, mezclado con risas lejanas de niños aún despiertos. En medio de la pequeña aldea, entre las piedras viejas y las casas tejidas con madera y magia, dos figuras caminaban juntas, de la mano, en silencio.
Raven llevaba su capa negra suelta, y el anillo que Kiara le hab