“reclama lo que es mío y eres hombre muerto”
Grayson
El silencio dentro del vehículo era denso. No porque faltaran palabras, sino porque sobraban pensamientos. Pensamientos que no podía ignorar. Azura iba sentada a mi lado, con la mirada clavada en la ventanilla. Desde que habíamos salido, su respiración se había vuelto cada vez más superficial, más errática. Su pulso... tembloroso. Ella intentaba disimularlo, mantener esa compostura orgullosa que tanto la caracterizaba desde que aceptó su verd