Lyam
La orden de Grayson pesaba sobre mis hombros como una losa, pero también ardía dentro de mí con el mismo fuego que enciende cada una de mis misiones. Sabía que no era cualquier encargo, no era simplemente salir a rastrear un movimiento de manada o cortar una fuga de información; esta vez, había un trasfondo más oscuro, una maraña de traiciones escondidas que los alfas estaban tejiendo a espaldas de mi rey. Y yo debía ser el que desnudara esa red, el que pusiera la verdad frente a los ojos