*—Callum:
Callum permaneció recostado contra su pecho, envuelto en sus brazos, disfrutando del calor tibio de la bañera, de las feromonas especiadas de Dominick y de las últimas ascuas de su propio ciclo de calor. Se sentía tranquilo, casi somnoliento, aferrado a esa burbuja cálida que los rodeaba, pero cuando Dominick se movió hacia adelante, supo que el momento de salir había llegado. El agua comenzaba a enfriarse, y su estómago rugía de hambre.
—Te ayudaré a salir —le murmuró Dominick con vo