*—Callum:
El zumbido de las máquinas electrónicas del área era lo único que rompía el silencio.
Callum, sentado en la camilla, con una bata fina abierta por la espalda, miraba fijamente la pared blanca. Sus manos temblaban levemente sobre sus muslos. Sentía el ardor persistente en el vientre bajo, como si su cuerpo le estuviera recordando cada segundo que algo en él había cambiado… sin su permiso.
El especialista en Rasgos Secundarios, el doctor Giovanni Valen, le miro con una expresión grave