*—Callum:
Movieron a Callum a una habitación más pequeña y acogedora. Durante el día, su recuperación avanzó significativamente, lo que permitió que el médico le diera el visto bueno para ir a ver a los bebés. Callum moría de ganas por conocerlos, por verlos aunque fuera de lejos, pues tomar a sus hijos en brazos aún no era posible.
Desde el principio había deseado este momento: verlos significaba cumplir un sueño por el que había luchado con cada fibra de su ser. Además, quería comprobar si s