Subtítulo:
“Cuando el peligro se oculta, no lo oyes… lo sientes bajo la piel.”
Darius se movía entre los árboles como una sombra sin dueño. Su rostro no mostraba emociones, pero sus ojos ardían con hambre. No era hambre de comida. Era hambre de dominio. De venganza.
Había esperado demasiado.
Desde que Kael tomó el mando de la manada Luna Negra, Darius había sido desplazado, silenciado, expulsado como si no fuera sangre de la misma sangre. Y eso era algo que no había perdonado. Ni perdonaría.
—