Subtítulo:
“Donde hay luz que crece… también hay ojos que la desean apagar.”
El bosque seguía respirando en paz, pero algo en el ambiente había cambiado. No era el viento ni el canto nocturno de las criaturas que vivían ocultas. Era más sutil… como una vibración nueva, un murmullo contenido entre las hojas.
Ariadna dormía profundamente, arropada por el calor de Kael, quien apenas podía cerrar los ojos. El silencio de la noche no lo tranquilizaba… lo mantenía alerta. Su lobo, Aslan, estaba inqu