No mueras allá... La posibilidad de vivir en la oscuridad.
En la comida, como siempre el Alfa ayudaba a sus cachorros a partir su filete, ellos esperaban atentos a lo que su padre hacia, ese sencillo detalle les encantaba, los hacia sentir queridos e importantes.
La luna Alejandra se veía rozagante con su embarazo, la mirada le brillaba diferente, el rey no podía estar más enamorado de verla con su cachorro dentro de su barriga.
— Hay algo que queremos decirles, pero deben tomarlo con tranquilidad, sabemos que no deben sufrir sobresaltos pero..