La tristeza de la reina luna. El amor de su Alfa.
Las lunas al escuchar hablar a Katya, se pusieron mucho más atentas.
— Lunas, no sé si deba decir esto delante de los cachorros, ellos son muy pequeños aún, ellos podrían tener pesadillas.
—Cachorros vayan a prepararse para dormir, lavense los dientes y pónganse la pijama, enseguida iremos a leerles un cuento. — Pidió Alejandra.
— Mamá... Queremos saber que peligros corre papá, ya somos cachorros grandes.
— Obedezcan a su madre, no me volveré a repetirme.
— Vámonos, o mamá nos