La pena de la madre luna.
La pregunta de su cuñada dejó sorprendido al Alfa, él en realidad no creía que su hermano no quisiera a sus cachorros, era solo que se dejaba enredar y manipular por esa beta descarada y sin clase.
— No digas eso, Leonardo quiere a sus hijos, ha estado pendiente de ellos desde que supo que venían al mundo. Esto...
— Entonces dime. ¿Por qué no está aquí? Caí de ese puente y casi muero, nacieron sus cachorros y no los vió nacer, uno de ellos necesita de su sangre para vivir y el sigue sin