Mundo ficciónIniciar sesiónElara empujó a Dante hacia la compuerta. El contacto de sus cuerpos, en medio de la urgencia del escape, fue como una descarga eléctrica que quemó la piel de ambos a través de la ropa.
La respiración de Dante era pesada y caliente, rozando el cuello de Elara en un susurro de vulnerabilidad. Él la miró un instante, y una chispa de instinto protector luchó por emerger de la oscuridad de su memoria.







