Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en la mansión se sentía estancado, cargado del olor que habían dejado las explosiones y los disparos, mientras que los monitores que parpadeaban agonizantes, al igual que Nicolás Leone, reducido a una masa de espasmos y sibilancias, se hundía en su silla de ruedas.
La puerta se deslizó con un zumbido. No fue el paso pesado de un soldado lo que resonó, sino un eco firme, cargado de una autoridad que no







