Capítulo 26. La decisión.
Se acabó.
Camelia se quedó de pie en el baño, mirando su reflejo en el espejo. El agua helada le había dejado la cara fría, pero por dentro todo le ardía. Las palabras que acababa de decir en voz alta seguían flotando en el aire: “Solo somos tú y yo. No necesitamos a nadie más.”
Se secó la cara con una toalla y salió del baño. Caminó directo hacia la habitación principal donde había dejado su maleta. La abrió sobre la cama y empezó a guardar sus cosas sin orden, metiendo la ropa como pudo. Cada