Capítulo 45. La verdadera cara.
Fernando se quedó inmóvil al verla.
La brisa marina agitó el cabello oscuro de Valeria. El maquillaje apenas lograba ocultar las sombras bajo sus ojos. La ropa elegante, el bolso de diseñador y la sonrisa que intentaba mostrar eran una caricatura de la mujer que él había conocido durante años.
Pero sus ojos. Aquellos ojos estaban vacíos.
Y eso hizo que Fernando sintiera un escalofrío.
—¿Cómo demonios llegaste aquí? —preguntó con una frialdad aterradora.
Valeria sonrió.
—¿No vas a invitarme a pa