RABIA DESCONTROLADA.
Fernando salió del concurso con las manos temblorosas de ira. Gracia solo quería verlo destruido, vengarse por todo lo que él le hizo. No podía quitarse de la cabeza el momento exacto en que ella le dijo que estaba embarazada. Un nudo le apretaba el estómago, como si las palabras de Gracia siguieran retumbando dentro de él.
—¡Maldita sea! ¡No puede ser cierto lo que me dijo! ¡No! —gruñía mientras conducía a toda velocidad por la autopista.
Mariana estaba hospedada con él en un hotel a las afuer