CAPÍTULO 56
Las luces tenues colgaban todavía entre los árboles cuando los últimos fuegos artificiales murieron en el cielo. La cena había sido sencilla, pero perfecta. El pastel, las copas de vino medio vacías, y los faroles encendidos seguían oscilando como si se negaran a que esa noche terminara. Denzel se despidió con un abrazo fuerte a Andrey y una mirada significativa, dejando a Abril junto a los recién casados, con los ojos húmedos y la voz atrapada en la garganta.
—No puedo creer que es