CAPÍTULO 52
A la mañana siguiente, Luna despertó con los músculos doloridos, con las sábanas desordenadas y con el cuerpo aun latiendo con el eco de lo que habían compartido.
Se giró… y pensó encontrar a Andrey, pero la cama estaba vacía y su ceño se frunció.
Se levantó con cuidado, mientras sentía el cuerpo pesado. Se puso una bata y luego caminó para bajar las escaleras. Podía escuchar los murmullos de dos hombres hablando, y algo de comida que se hacia invadió su nariz.
Tanto Andrey como Den