Luna no sabía cuántas veces tecleó el nombre completo de Andrey en el buscador interno del sistema ni cuántas veces borró los resultados antes de abrirlos. No aparecía foto, no había historial, ni puesto definido.
Por más que intentaba dar con alguna semejanza, no hay nada sobre él.
No había más pistas. Era como si él no existiera.
El resto del día pasó con una lentitud agónica. Se obligó a trabajar para no parecer sospechosa, pero en más de una ocasión sintió que alguien la observaba. Al girar