7: El juego ha empezado. (Nicola )
Sentía rabia al verla con él. Y eso me encabronaba aún más.
Se suponía que ella era mi objetivo principal. Destruir su perfecta vida. Verla suplicarme. Verla arrodillada ante mí. Quería ver su rostro enrojecido por el llanto, quería que sintiera aunque fuera una fracción de lo que yo sentí.
—Señor Borgia, me gustaría presentarle a mi hija menor —dijo el bastardo de Villalba.
Le sonreí y asentí con la cabeza.
Isabela no me interesaba en lo más mínimo. Mi objetivo estaba claro. Aunque, si en el p