22: Rogaras por misericordia. (Nicola)
Me disculpé con ellos con la excusa de atender una llamada y fui en busca de Elena.
Se veía molesta.
Y, siendo sincero, eso era ridículo.
Para mí ella no era nadie. Solo una mujer más. Una pieza dentro de un juego que llevaba años planeando. Alguien a quien eventualmente me follaba… alguien a quien pensaba destruir.
Y ella lo sabía.
Entonces… ¿por qué esa cara?
¿Acaso estaba celosa?
Me reí al pensarlo. La idea era absurda… pero verla así hacía que esa posibilidad se colara en mi cabeza.
Entré a