11: Nada te salvará de mi. (Nicola )
Verla llorar por ese infeliz solo hacía que mi odio creciera aún más. Cada lágrima que caía de sus ojos alimentaba algo oscuro dentro de mí pecho. Quería apretar su cuello entre mis manos y gritarle que se callara.
—Por favor, él no tiene nada que ver en esto, es inocente —me dijo con la voz rota.
Pero no me importaba.
Quería verla sufrir… como sufrí yo.
Me levanté de mi asiento y caminé hacia ella, deteniéndome justo frente a su cuerpo tembloroso.
Elena me miró y tomó mis manos, como si a