Isabelle entró a la Mansión Moore con el corazón latiendo más rápido de lo que podía controlar. Noah no estaba. Solo Camille y Lucie, que al verla cruzar el vestíbulo, se levantaron de inmediato.
—¡Ven aquí! —dijo Camille, tomándola del brazo y llevándola a la habitación.
Lucie cerró la puerta tras ellas.
—¿Lo tienes? —preguntó con los ojos brillando.
Isabelle asintió y sacó el sobre de su bolso. Lo sostuvo unos segundos, como si aún no estuviera lista para soltarlo.
Camille lo tomó c