Camino a Belvedere Hill
El auto avanzaba por las colinas de York, dejando atrás la ciudad y sus luces como si fueran parte de otra vida.
El silencio entre ellos no era incómodo. Era denso. Medido. Lleno de lo que no se decía… todavía.
James conducía con una mano en el volante, la otra descansando sobre la palanca de cambios. De vez en cuando, sus ojos se deslizaban hacia ella.
Isabelle estaba recostada ligeramente hacia la ventana, los labios entreabiertos, los dedos jugando con el broc