El salón Montclair estaba decorado con luces suaves, guirnaldas de papel dorado y arreglos florales que parecían salidos de un cuento. La música infantil se mezclaba con el murmullo de los invitados que iban llegando poco a poco, entre sonrisas y abrazos.
Leah llevaba el vestido verde esmeralda que James le había regalado, con un peinado impecable que Lucie había ayudado a perfeccionar. Caminaba con la gracia de quien sabe que ese día es suyo. Alex, por su parte, lucía su traje gris con un pa