Emmir cerró los ojos en su cama, ignorando la espalda tensa de Ariel a su lado. El olor a perfume costoso y el ambiente sofocante de su suite se disolvieron, reemplazados por el sonido rítmico de las olas y el aroma salino del mar.
Dos noches antes.
La Segunda Noche en Silencio
Defne no era una mujer que se inmiscuyera. Su eficiencia como secretaria ejecutiva de Emmir se basaba en la precisión y la distancia profesional. Sin embargo, la segunda noche en la casa de la playa había borrado las lín