Capítulo 111: Una conspiración.
Tres meses después.
Las manos de Tanya temblaban mientras revisaba su teléfono por enésima vez; no sabía qué hacer, dos personas muy queridas por ella estaban a punto de hacer su aparición y no sabía qué hacer porque ellos no se toleraban.
Al día siguiente, en horas de la tarde, sería su boda, donde le juraría amor eterno al hombre a quien amaba, al que le había entregado su corazón y era el padre de sus hijos, sin embargo, en lugar de deleitarse en la dulzura de la anticipación, un nudo tenso