Capítulo 110: Adiós y verdades ocultas.
Eletta se mantuvo en silencio, y la voz de Tanya se escuchó de nuevo retumbando como el acero.
—¿Por qué, Eletta? ¿Acaso no amas a Paul? ¿Lo engañaste diciendo que lo amabas y era mentira? ¿Por qué lo hiciste? ¿Para burlarte de él? —las preguntas salían a borbotones de la boca de Tanya.
El silencio que siguió pareció resonar en la pequeña habitación. Tanya vio cómo los hombros de Eletta se tensaban, y se ponía de espaldas a ella, negándose a mirarla.
—Es porque... porque me di cuenta de que no