Justicia equivocada. Capítulo 55. El fin del comienzo.
Los tonos dorados del sol poniente se difuminaban en el horizonte, proyectando un cálido resplandor en el rostro de Beatriz mientras hundía los dedos de los pies en la suave y blanca arena, viviendo su idílica luna de miel.
A su lado caminaba su esposo, cuya mano se encontraba con la de ella con facilidad y familiaridad, entrelazando sus dedos mientras paseaban por la orilla.
El suave batir de las olas contra la playa ponía una relajante banda sonora a su tranquila ensoñación.
—¿Estás bien mi