Justicia equivocada. Capítulo 54. Amor eterno.
El cielo nocturno era un lienzo salpicado de plata por las estrellas y la luna lejana, que se extendía resplandecientes sobre Payton y Beatriz como una bendición sobre su unión.
El suave movimiento de las hojas del jardín susurraban secretos, mientras los dos cuerpos yacían entrelazados sobre el lecho improvisado sobre la hierba bañada por el rocío.
El corazón de Payton latía en su pecho, a un ritmo que parecía resonar con el pulso de la propia tierra.
Contempló el brillo celestial en los ojos