SEBASTEN
Vladimir dio un paso al frente, observando a sus hijas con orgullo contenido.
—Fayir mandó bestias a ejecutar a un recién nacido y a una mujer recién operada —intervino Vladimir—. Cruzó una línea sin retorno.
—Ese maldito atacó un centro médico —escupió Vanya, con los ojos brillando en un ámbar denso por la adrenalina remanente—. ¿Qué vamos a hacer ahora, Sebasten? Esos lobos no iban a negociar, iban a matar.
—Mañana convoco al Consejo de los Alfas —respondí tajante—. Presentaré las gr