Julienne Percy
Desde la terraza donde me encontraba sentada, con Khaos en brazos, observaba a los empleados del alfa supremo moverse rápido de un lado a otro, decorando el lugar con sillas, flores y telas que colgaban como cascadas doradas desde los faroles de luz que daban iluminación al jardín en la noche.
A mi lado, Dasha sostenía una taza de porcelana humeante mientras me explicaba con paciencia cada detalle de la ceremonia. La última ceremonia Taleyah fue hace siglos, fue cuando Davian n