Davian Taleyah
La cena había terminado, pero el sabor a hierro seguía entre mis dientes. No por la comida. Sino por sus palabras.
"Nunca seré tu luna."
Cada vez que las recordaba, sentía una mezcla de rabia, culpa… y respeto. Porque Julienne, incluso después de haber tocado el fondo más oscuro, se alzaba con la cabeza en alto. Más loba que nunca.
Caminé en silencio hacia la sala contigua, dejando que el eco de mis pasos se perdiera entre las paredes altas de mi mansión, Elian me seguía de cerca