Davian Taleyah
—Es tarde, Davian —susurró sin mirarme—. Me rompiste cuando más débil estaba. Y ahora, aunque parte de mí quiera creerte, la otra... solo quiere mantenerse a salvo.
Avancé hasta quedar a pocos pasos de su espalda. Mi mano se levantó con intención de tocarla, pero se quedó en el aire. No quería imponerme. No otra vez.
—No quiero que me perdones por todo. Solo quiero que me permitas empezar a hacerlo bien. Por ti. Por él. Por nosotros, si alguna vez me dejas tener eso.
Julienne no