95. EL ENFRENTAMIENTO
ALAYA:
Sentía un pánico genuino ante la impotencia de verme arrastrada hacia ese extraño lugar. El terror me inundó, estaba siendo arrastrada a ese lugar extraño lejos de Reynolds, pero sobre todo, no quería perder a mi bebé. Mi hijo necesitaba nacer y vivir a mi lado, ¡jamás dejaría que me lo arrebataran!
—¡No iré contigo a ningún lado! ¡Mi hogar es con Reynolds y nuestro hijo! —Negué con firmeza.
—No tienes elección Alaya, eres una Elyndor, gracias a ti mi esencia despertó también. He esperad