135. EL INICIO DE LA GRAN BATALLA
REYNOLDS:
Ragnar los sintió antes de que se hicieran visibles. Elara gruñó a mi lado lista, reprimiendo el susto en ella. La daga de obsidiana en mi mano parecía haber cortado mi mano y la de mi Luna, pero no era así. La sangre que goteaba era solo mía. La bruja Mara apareció justo en ese momento levitando en el centro y lanzó un conjuro hacia Simón que soltó un aullido agudo paralizando a todos con la ayuda de Arix. Teníamos poco tiempo antes de que apareciera la luna sangrienta.
La risa estri